La galardonada, Lourdes Royano Gutiérrez, junto a
Fredo Arias de la Canal, presidente del Frente de
Afirmación Hispanista, Institución Literaria que otorga
los Premios José Vasconcelos. Extrema derecha Arlene
King de Fredo Arías de la Canal.
Santander, octubre, 2006
La Dra. Lourdes Royano Gutiérrez, rodeada de
familiares y amigos. En Santander, en la noche
del 11 de octubre, 2006.
Aquí vemos a la galardonada junto a  
colegas y amigos.
Santander, España, octubre 11, 2006
Azogues 1937. Estudios superiores
en las Universidades Central de
Quito y Guayaquil, en ésta obtuvo su
doctorado en Filosofía y Letras en
1964. Ejerce la cátedra  de
Literatura y Estilística por cerca de
40 años en esta Unidad Académica
en la que, además, se de-sempeñó
como Director del Depar- tamento
de Literatura y castellano.
Este número de Carta Lírica es
dedicado a tan eximia personalidad.

EN EL MISMO ECUADOR

Poeta de acendrado verbo, austera
palabra que transmite sin misterio
como un río por todo el hemisferio
donde flota el bajel de su quimera.
Lo distingue la voz de la alta esfera
que aprende de su sabio ministerio;
lo respeta el señor del alto imperio
y el gañán que labora en la pradera.
En Rodrigo Pesántez Rodas se halla
la grandeza del verso cuando estalla
del rico idioma el surtidor fecundo.
Así va mi homenaje para un hombre
que con letras de oro graba el
nombre
de Ecuador y de América en el
mundo.

Francisco Henríquez        
Dr. Rodrigo Pesántez Rodas
Homenajeado de Carta Lírica Nº. 30

PREMIO "JOSÉ VASCONCELOS", 1996
POETA
HOMENAJEADODavid
Escobar Galindo
El Salvador
David Escobar Galindo,
El Salvador

Este número 31 de Carta Lírica, rinde
merecido homenaje al eminente Profesor
y poeta, David Escobar Galindo, Rector de
la Universidad “Dr. José Matías Delgado”,
San Salvador, El Salvador. El poeta es
autor de una extensa obra literaria, en
poesía y prosa. Un verdadero baluarte de
las letras hispanoamericanas

HOMENAJE

Poeta de un ascenso extraordinario:
lo avalan sus andares por la historia;
con rasgos de oro puro en la memoria
queda inscripto su  nombre literario.

De su patria en el lírico escenario
completa la más digna trayectoria
y al ganarse las metas de la gloria
toca el punto cimero de su ideario.

La lira de la musa le alza un plinto
de letras en los patios del recinto
donde ocupa quehaceres de valor…

Reservamos a seres de importancia
residencias que exhiban elegancia
con espacios que abriguen tal honor.

Francisco Henríquez, Director
Homenaje de Carta Lírica al Prof. Gerardo
Piña-Rosales, Director de la Academia
Norteamericana de la Lengua Española,
Nueva York, EUA

Ha sido un gran acierto la  selección de este
distinguido Profesor español radicado en
Nueva York, para dirigir los destinos de
esta prestigiosa Institución, cimiento del
idioma español en EUA. ¡Nuestra
enhorabuena
UN FARO EN AMÉRICA

En la Academia Norteamericana
de la Lengua Española, Director
nombran a un eminente Profesor
que redime la lengua castellana.

Su talento de pura estirpe hispana
la Academia mantiene con honor
y al igual que su ilustre antecesor
le ilumina el camino del mañana.

Ha puesto tanto genio y claridad,
que la Academia de la hispanidad
es así como un fuego cervantino

donde el país de tradición inglesa
descubre en una cima la pavesa
que le ilumina su mejor camino.

Francisco Henríquez
HOMENAJE A
Maximiano Trapero
Premio “José Vasconcelos”, 2009
MI HOMENAJE

A este gladiador ibero,
climatizado en Canarias,
por sus obras literarias
lo conoce el mundo entero.
Junto al dulce romancero
de la lengua castellana,
a nuestra estrofa cubana
le dio sitiales de honor
dando más luz al valor
de la poesía  hispana.
Un día se echó el jabuco
al hombro, a Cuba visita
y lo entusiasma la cita
con el cubano conuco.
Quedó prendido al bejuco
del bejucal de El Cornito;
se confundió con el mito
del bardo El Cucalambé
y lo emborrachó el café  
de allí, buchito a buchito .
Entonces México supo
del andante Maximiano
Trapero, y en una mano
todo el horizonte cupo.
Así queda unido al grupo
de los hispanos desvelos,
porque sus caros anhelos
le dieron prestigio y talla
para alcanzar la medalla
de don José Vasconcelos.

Francisco Henríquez